SEGÓBRIGA Y EL LAPIS ESPECULARIS
martes, 25 de abril de 2023
«LAPIS SPECULARIS. LA LUZ SOBRE LA TIERRA» – Miguel Ángel Blanco
El lapis specularis, yeso cristalizado de gran transparencia que puede exfoliarse en láminas finas de amplia superficie, supuso una revolución en la vida cotidiana de los romanos.
lunes, 24 de abril de 2023
rutasconhistoria.es
La ciudad de Segobriga era el centro cultural, administrativo y minero de una amplia zona del centro peninsular. En su origen, fue un castro celtibérico de nombre Segobriga, llamado por Plineo "caput celtiberiae". Fue conquistada por los romanos hacia el año 200 a.C.
La riqueza de sus minas cercanas de lapis specularis, el yeso cristalizado que servia como cristal de ventana para las viviendas más modestas y que permitía decorar estancias en celebraciones. La vida de la ciudad y sus transformaciones estuvieron ligadas principalmente a estos trabajos mineros. Que provocaban como es lógico el trafico de numeroso trabajadores tanto esclavos como libres.
La riqueza de su suelo, tanto de la minera y como de la agricultura, fueron los motivos de sus esplendor y su monumentalidad. Afortunadamente de esta grandeza aún hoy podemos observar los restos de importantes y bien conservados edificios de época romana y que nos permite ser testigos del potencial cultural del imperio también en la meseta.
Situada en el actual Cerro de Cabeza de Griego en Saelices (Cuenca), tenía una población cosmopolita y llegó a albergar en sus murallas numerosos edificios públicos y religiosos, no así viviendas particulares. Actualmente solo podemos asegurar una vivienda en la parte más elevada de la ciudad, probablemente perteneciente a un senador.
LAPIS ESPECULARIS
El Lapis Especularis es yeso cristalizado de gran transparencia que puede exfoliarse en láminas finas de amplia superficie, supuso una revolución en la vida cotidiana de los romanos. Hasta su llegada, las ventanas de residencias y edificios públicos se cubrían con maderas o cortinas, que oscurecían las estancias y apenas las aislaban térmicamente. La piedra especular, encajada en marcos de madera o metal, Iluminaba los triclinia y los cubicula, y, en paneles móviles o correderos, servía para unir o separar estancias y para cerrar en invierno los peristila. Mantenía la temperatura en las termas, protegía las ventanillas de las literas y se usaba en pequeños invernaderos o en colmenas.



